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CBD, complemento en un estilo de vida saludable

Los cannabinoides van ganando peso en sustitución a fármacos sintéticos pues gracias a su similitud con las sustancias químicas generadas por el organismo de los mamíferos son capaces de integrarse mejor en el cuerpo de forma natural sin riesgos para la salud. Aunque el CBD sea considerado principalmente para el tratamiento puntual de síntomas o patologías también es útil en el día a día fortaleciendo y previniendo diferentes problemas de salud que pueden aparecer con el tiempo.


“No valoramos lo que tenemos hasta que lo perdemos”


Cuantas veces la hemos escuchado, cuánta razón tiene y que poco caso le solemos hacer a esa frase. Cuando todo va bien y estamos cómodos no acostumbramos a pensar en el porqué, simplemente disfrutamos de la situación, estamos felices y podemos centrarnos en los objetivos marcados. Esta máxima puede aplicarse a casi cualquier cosa, ese comienzo de un dolor de garganta tras descuidarnos en un día frio, ese dolor de muela que comienza de repente o ese día en que el médico nos manda cuidar la alimentación por empezar a tener un colesterol elevado. Cualquiera de los tres ejemplos sería evitable o al menos mitigable si nos abrigamos bien y evitamos cambios bruscos de temperatura, mantenemos una buena higiene dental con revisiones periódicas a nuestro dentista o llevamos una vida saludable con buena alimentación y práctica de ejercicio físico moderado.


“Mejor prevenir que curar”


Gracias a sus propiedades y sincronía en el cuerpo de los mamíferos, el CBD no solo puede ser utilizado para tratar ciertos síntomas y/o patologías, sino que puede y debe utilizarse como un complemento más en un estilo de vida saludable donde tiene mucho que aportar.


Bienestar beneficios del CBD en el día a día

Principales beneficios del CBD en el día a día



Reducción del riesgo de diabetes y obesidad


Varios estudios han relacionado el consumo de cannabis con una menor incidencia de diabetes y sobrepeso. En el año 2013 un estudio evaluó el impacto y la relación del cannabis con el riesgo de diabetes en miles de sujetos y evidenció que quienes consumían cannabis tenían unos niveles de insulina en ayunas un 16% inferiores a quienes no lo hacían. El exceso de insulina promueve la conversión de azúcares en grasas que son almacenadas produciendo un aumento de obesidad. En el año 2011 un estudio mayor al anterior basado en decenas de miles de participantes concluyó que quienes consumían cannabis tenían una tasa de obesidad un tercio más baja que quienes no lo hacían y eso a pesar de otros estudios que relacionan el consumo de cannabis con un aumento de apetito.



Reducción del colesterol y del riesgo de enfermedades vasculares y cardiovasculares


Diferentes estudios revelaron que los consumidores de cannabis tenían niveles más altos de colesterol HDL “colesterol bueno” que ayuda a eliminar el colesterol que se acumula en las arterias, colesterol LDL “colesterol malo”.


Los fitocannabinoides, en mayor medida el THC, gracias a su capacidad inmunomoduladora sugiere un amplio potencial terapéutico para diversas afecciones cardiovasculares incluida la aterosclerosis, trastorno inflamatorio crónico que implica el depósito de placas LDL. Esta patología se produce por una presión arterial alta, microbios infecciosos o por altos niveles del aminoácido homocisteína.


En otros estudios también se demostró que el CBD tiene un efecto cardioprotector durante ataques cardíacos debido a los receptores CB1 y CB2 implicados en varios procesos cardiovasculares como la vasodilatación, la protección cardíaca, la modulación del reflejo barorreceptor en el control de la presión arterial sistólica y la inhibición de la inflamación endotelial.



Reducción del riesgo de cáncer


El consumo de cannabis demostró que un consumo de cannabis o aislados tanto de THC como de CBD reduce la posibilidad de desarrollar algunos tipos de cánceres y adenomas. Concretamente un estudio del 2015 sobre decenas de miles de sujetos concluyó que quienes consumían cannabis tenían una tasa de cáncer de vejiga un 45% inferior. Ese mismo estudio también comprobó que quienes consumían el cannabis fumado con tabaco no se veían beneficiados.



Mantenimiento de la salud cerebral


Las propiedades neuroprotectoras de los cannabinoides ayudan a mantener y regular la salud cerebral evitando el daño celular y eliminando las células dañadas e influyendo en la eficacia de las mitocondrias, encargadas de proveer de energía a las células eucariotas las cuales se encargan de llevar a cabo funciones esenciales. Estudios han comprobado que el sistema cannabinoide tiene un papel importante en la neurogénesis del hipocampo y los ventrículos laterales.


El cannabis fomenta la creación de nuevas células nerviosas en cerebros envejecidas ayudando así a mantener una correcta salud cerebral y a evitar enfermedades degenerativas como el alzhéimer o la neuropatía.



Fortalecimiento de los huesos en edad avanzada


El CBD facilita el proceso del metabolismo óseo ayudando a mantener unos huesos sanos y fuertes y reduciendo el riesgo de enfermedades óseas como la osteoporosis y la osteoartritis al bloquear una enzima que evita la construcción ósea del cuerpo. Al estimular el proceso de formación de nuevas células óseas el CBD es capaz de acelerar la curación de huesos rotos y fuertes, principalmente en huesos de edad avanzada, reduciendo la probabilidad de una nueva rotura y consiguiendo unos huesos hasta un 50% más fuertes.



Fortalecimiento del sistema inmune


Gracias a todas sus propiedades el CBD ayuda a mantener la homeostasis, ayudando a la temprana respuesta ante agentes externos como patógenos o contaminantes e internos como células cancerosas o enfermedades autoinmunes.


 

Cantidad de CBD como complemento diario


La cantidad óptima de CBD necesaria depende de múltiples factores como la razón de uso, el metabolismo o el sistema endocannabinoide del paciente, la sensibilidad al cannabidiol, la alimentación y el peso corporal. Para encontrar la cantidad de CBD que se adapta a cada situación debe tomarse como referencia el peso e ir ajustando en busca de la dosis apropiada.


En el caso del CBD como complemento diario es difícil encontrar la cantidad óptima pues no se experimentarán cambios notables. La dosis en miligramos de CBD para el mantenimiento de la salud general en el día a día está en torno al 5%-15% del peso corporal, correspondiendo la horquilla a los diferentes factores variables.


 

Estudios mencionados


Penner, Elizabeth A.; Buettner, Hannah y Mittleman, Murray A. "The Impact of Marijuana Use on Glucose, Insulin, and Insulin Resistance among US Adults". 2013


Le Strat, Yann y Le Foll, Bernard "Obesity and Cannabis Use: Results From 2 Representative National Surveys". 2011


Steffens, Sabine y Mach, François "Cannabinoid receptors in atherosclerosis". 2006


Ashton, John C. y Smith, Paul F. "Cannabinoids and Cardiovascular Disease: The Outlook for Clinical Treatments". 2007


Thomas, Anil A.; Wallner, Lauren P.; Quinn, Virginia P.; Slezak, Jeffrey; Van Den Eeden, Stephen K.; Chien, Gary W. y Jacobsen, Steven J. "Association between cannabis use and the risk of bladder cancer: results from the California Men's Health Study". 2014


LaFerla, Frank M. y Green, Kim N. "Animal models of Alzheimer disease". 2014


Prenderville, Jack A.; Kelly Áine M. y Downer, Eric J. "The role of cannabinoids in adult neurogenesis". 2015


Bab, Itai; Zimer, Andreas y Melamed, Eitan. "Cannabinoids and the skeleton: from marijuana to reversal of bone loss". 2009